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«Estamos ante el final de la monetarización y del neoliberalismo»

En este episodio de ‘Keiser Report’, Max y Stacy hablan del fallecimiento de los bancos europeos ahora que el tiempo ha dejado de tener valor. Con las tasas de interés negativas el BCE ha puesto patas arriba el provechoso modelo de negocio de pedir prestado a corto plazo y prestar a largo. En la segunda parte Max entrevista a Nik Bhatia, de OpenNode.co y Tantra Labs, sobre el valor del tiempo y cómo se aplica al bitcóin, los mercados de acuerdos de recompra y qué bancos tal vez sean insolventes.

En la primera parte de esta nueva edición de ‘Keiser Report’, los conductores Max y Stacy discuten sobre la premisa de que «los tipos de interés negativos son un veneno sociopolítico», sustentada por el medio alemán Welt, que dice que el modelo de negocios basado en los tipos de interés está muerto.

Max sostiene que la etapa de la monetarización y del neoliberalismo está en su fase final. Por su parte, Stacy comenta sobre la situación que atraviesan los bancos europeos, apuntando a que los precios de sus valores se han venido abajo, de la misma manera que sus bonos, debido a una dinámica que han establecido: pedir prestado a corto plazo y prestar a largo.

«Están perdiendo dinero a toda velocidad», sostiene Stacey, y explica que ahora están intentando encajarles los costes a sus clientes de alto patrimonio neto, los que tienen más dinero. Además expone que, históricamente, los bancos han convertido el tiempo en dinero. Sin embargo, en ausencia de intereses, el tiempo ya no tiene ningún valor y por ende el negocio de los banqueros deja de tener sentido.

Stacy subraya la relación entre el origen de los tipos de interés negativo y la insuficiencia de activos para todos los pasivos. «Todas las deudas están tratando de encontrar activos en los que refugiarse, y la realidad es que no hay», resalta.

Esto se debe a que «todo se ha titularizado y se ha convertido en una materia prima», indica Max, y al hablar de este tema recuerda las últimas acciones de la joven activista sueca Greta Thunberg en la ONU. «Hay una adolescente en las Naciones Unidas que llora con el corazón encogido porque va a crecer en un planeta sin nada, y todo porque todo se ha titularizado y se ha vendido, revendido y vuelto a embalar y vender».

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