Economía

Alberto Fernández, sobre la deuda: «No quiero hacerle quitas a nadie ni dejar de pagar»

El presidente electo, Alberto Fernández, aprovechó su discurso de este jueves en la 25» Conferencia Industrial de la UIA para dar lo que muchos interpretaron como una pista más sobre su estrategia para la renegociación de la deuda pública, un aspecto considerado clave para su gestión:

«No quiero hacerle quitas a nadie ni dejar de pagar lo que debemos», anticipó. Y agregó: «Sé que esta deuda la tomó un gobierno democrático y el mundo no tiene la culpa de lo que eligió la Argentina. Pero esta vez esa deuda no la van a pagar los que menos tienen, los que producen y dan empleo, sino que se va a pagar cuando los que produzcan, produzcan más».

Y completó: «Vamos a pagar el día que hayamos crecido, producido más, exportado más y hayamos conseguido los dólares para pagar esa deuda».

Sobre el nivel de actividad económica, criticó con dureza a la gestión de Macri: «Hoy producimos lo mismo que en 2006. Nadie puede estar contento con lo que nos pasó, y nos pasó porque estos cuatro años fueron de especulación financiera. Cuatro años donde fue mejor apostar a un bono, a Leliq o Lebac, que invertir y producir y dar trabajo. En el mundo de los especuladores ganan pocos y pierden los mejores: los que arriesgan y trabajan. Es la peor sociedad: premia a los que especulan. No podemos seguir con esa lógica ni un día mas».

Antes había alertado sobre el estado de las cuentas fiscales y el nivel de reservas en el Banco Central que heredará de Mauricio Macri. En otro tramo de su discurso, Fernández ratificó su propuesta de convocar a un consejo económico y social. Además, aseguró que profundizará el acuerdo con el Mercosur, más allá de su tensa relación con el primer mandatario de Brasil, Jair Bolsonaro.

Señal al Mercosur

«Vamos a profundizar el acuerdo con el Mercosur. Ninguna disputa me va a hacer poner a la Argentina en el lugar equivocado», afirmó el presidente electo, que mostró su «alegría porque Bolsonaro proponga tener un vínculo pragmático con el Mercosur».

Sin embargo, buscó congraciarse con el público industrial que lo escuchaba, al señalar: «No voy a traer camisetas chinas ni jeans de otro lado ni zapatos brasileños, y eso no es ser una economía cerrada sino ser inteligentes». Y dio un ejemplo que fue una fuerte señal política hacia la interna del Frente de Todos: «Si estuviera acá mi amigo Juan Manzur [por el gobernador de Tucumán] podría preguntarle lo que le cuesta vender limones en Estados Unidos». Y agregó: «No quisiera preguntarle a la gente del campo cuánto le cuesta entrar en Europa con productos agrícolas. No son marxistas, son inteligentes, y nosotros podemos serlo».

Fernández había aceptado asistir a la conferencia de la UIA siempre que le garantizaran que no se iba a cruzar con el presidente Macri, ya agendado para cerrar el encuentro. Dio entonces su versión del estado de la administración que encontrará: «Las cuentas fiscales quedan en un estado deplorable», dijo. Y cuestionó: «Algunos festejan que la Argentina tiene reservas para seis meses, yo me avergonzaría».

«Hay que volver a poner al país de pie, pero no a latigazos sino con la convicción de todos. Abro este juego a todos y lo abro sin límites porque creo en la política de puertas abiertas y cabezas abiertas. No me importa qué votaron, sino que quieran lo mismo que yo, se sumen y me acompañen. Nadie es mejor por lo que votó», agregó.

En otro punto de su discurso, el presidente electo cuestionó el diagnóstico del gobierno saliente: «No sé cuáles son las bases sólidas que nos dejaron, yo siento que camino en un pantano. Hay millones de argentinos que se cansaron de vivir en este tiempo. Se empobrecieron».

Aquí, otras definiciones:

* «Se equivocan quienes piensan que el debate es ver por cuánto tiempo congelamos precios y salarios».

* «¿Cuánto más van a pensar que la sociedad se arregla con ajuste o tirando 10 o 20 millones de personas por la ventana?»

* «Entiendo que el interior de la Argentina está reclamando ser atendido por los problemas que tienen por producir a distancia. Tiene que haber regímenes impositivos distintos para ellos».

Desarrollo regional

Los gobernadores de Jujuy, Gerardo Morales, y de Neuquén, Omar Gutiérrez, también estuvieron presentes en la conferencia y plantearon los desafíos pendientes para el desarrollo regional. En particular, Morales apuntó a las diferencias regionales en cuanto al costo del gas. «Nosotros pagamos el gas a US$7 [el millón de BTU] en el NOA y el NEA, cuando en la zona centro se pagan US$3. Necesitamos una tarifa plana para la industria del norte, y para eso se tiene que establecer un precio más alto en el área núcleo, de lo contrario no se puede competir», advirtió el mandatario jujeño.

Consideró imprescindible, además, «que se siga invirtiendo en el ferrocarril, que transporta a un costo de $1200 a $1400 la tonelada, frente a $3000 por camión», y también «que se reponga el decreto 814 [de 2001], que estableció aportes y contribuciones previsionales diferenciales para las industrias».

Gutiérrez, a su vez, destacó que «el cheque fuerte para el desarrollo de Vaca Muerta va a venir de afuera, entonces no puede haber restricciones para el ingreso o la repatriación de las divisas y el pago de dividendos, y tiene que disminuir la presión impositiva, así como se bajaron aranceles para incorporar bienes de capital usados».

Reclamó asimismo que el Congreso «no apruebe el decreto 566 [de necesidad y urgencia, que dispuso en agosto pasado el congelamiento temporal de precios del barril de crudo y de los combustibles] porque fue en contra de reglas de juego acordadas».

El gobernador resaltó que llegarán a 1500 los pozos en operación en la formación neuquina, mientras suman 12.000 los comprometidos en 38 concesiones, en los que se habrán invertido US$5000 millones este año, sobre un total proyectado de US$165.000 millones. Para eso, dijo Gutiérrez, «tenemos que mantener una estabilidad de normas que sea competitiva en términos internacionales».

Fuente: LN

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