Política

Alberto Fernández designó al embajador Jorge Argüello como su representante en la asunción presidencial de Biden

Sin haber asumido como Presidente de los Estados Unidos, Joseph Biden ya le hizo el primer favor político a Alberto Fernández. El jefe de Estado no consideraba enviar a Felipe Solá a la asunción de Biden tras su affaire del diálogo inventado y sabía que cuando se conociera esa decisión política otra vez quedaría en evidencia su frialdad personal con el Canciller.

“Va ir (Jorge) Argüello, es lo que pensé hasta ahora”, deslizó ayer el Presidente.

Pocas horas después de este comentario en Olivos, un mail formal ingresó a la computadora más importante de la embajada argentina en Washington. “Save the date”, se podía leer en el subjet. Era la invitación del equipo de transición de Biden – a la representación del país ante la Casa Blanca- para participar de la asunción del Presidente 44 de los Estados Unidos.

Como se invita al embajador con placet, el invitado formal es Argüello. Y de esta manera, como Alberto Fernández también lo había elegido a Argüello, Biden le evitó al presidente argentino hacer malabares dialécticos para mimetizar lo que ya está desnudo y sin camuflaje.

Alberto Fernández habla con Joseph Biden en su despacho de la Casa RosadaAlberto Fernández habla con Joseph Biden en su despacho de la Casa Rosada

De todas maneras, y más allá del caso puntual de Argüello, puede ocurrir que determinados países o Estados soliciten al protocolo del presidente electo una excepción diplomática. Por ejemplo: Christophe Pierre es el nuncio apostólico en DC, pero no debería sorprender por la relación personal de Biden con Francisco, que el secretario de Estado Vaticano, Pietro Parolín, aparezca en un sitio privilegiado en la ceremonia de asunción del próximo 20 de enero.

Es decir: Argüello va en representación de la Argentina porque lo decidió Alberto Fernández, al margen de la invitación protocolar del staff diplomático de Joseph Biden. Y esa decisión política fue comentada antes de la llegada del “save the date” a la embajada argentina ubicada en la avenida New Hampshire al 1600.

El Presidente tiene diferencias personales e ideológicas con Donald Trump, y festejó en Olivos cuando conoció que era oficial el triunfo de Biden. Ahora, Argüello deberá extremar su capacidad diplomática para explicar en Washington que Alberto Fernández apunta a ejecutar una agenda geopolítica equidistantes de las grandes potencias o bloques económicos que compiten entre sí.

Biden quedó satisfecho con la conversación que mantuvo con el Presidente y considera que puede ser un factor político que bascule las posiciones antagónicas que protagonizan Jair Bolsonaro y Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en América Latina. Bolsonaro siempre apostó a la caída de Nicolás Maduro y Alberto Fernández junto a AMLO plantearon que la salida al régimen venezolano no puede implicar una invasión o un golpe palaciego.

Y es esa intención de Alberto Fernández de privilegiar las negociaciones diplomáticas, más su probada amistad con el Papa Francisco, lo que tomó en cuenta el futuro sucesor de Trump para abrir un espacio de confianza mutua con su colega argentino.

Sin embargo, Biden tiene sus diferencias con el jefe de Estado. Considera que Maduro lidera una dictadura, que Cuba es un proxy de Rusia y que China ofrece su volumen financiero para desplegar su poder en la histórica área de influencia de la Casa Blanca.

Tres opiniones políticas de Biden que pueden condicionar su agenda mutua con Alberto Fernández.

Arguello ya trabaja en DC para probar que las prevenciones geopolíticas de Biden son un simple prejuicio que vincula sin sentido a Alberto Fernández con el ala más dura del Frente de Todos. Se trata de una faena a destajo y por ahora con escasos resultados en el establishment de Washington.

Pero el embajador argentino apuesta a una jugada determinante para atenuar los prejuicios en DC: lograr que Biden invite a Alberto Fernández para iniciar la relación personal entre ambos presidentes. Todo depende del COVID-19, que no da tregua en todo el mundo.

Fuente:Infobae

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