Cultura

“Para mí, los festivales tienen un símbolo especial”

En medio de conciertos por festivales en el interior del país, Abel Pintos hace una pausa en su gira “La familia festeja fuerte” y se dedica a regalar canciones donde quiera que vaya. El cantante del sombrero habla con la misma sonrisa del niño que pisó por primera vez el escenario de Cosquín hace 21 años y ahora brilla con luz propia.

A fines de enero Villa Mercedes lo recibió con los brazos abiertos para el primer “Festival de la amistad” y Nueva Galia lo espera en marzo para otra edición de “El Caldén”, en medio de ambos recitales, Abel se hizo tiempo para hablar con “Cooltura”. Un artista indiscutido, humilde y en contacto con sus emociones.

—¿Qué significado tienen para vos la amistad y la familia?

—Me parece que la familia es un concepto, hay una familia claramente cultural con la que uno se relaciona durante toda su vida de distintas maneras, dependiendo la historia de cada uno. Pero también hay una familia que se elige, que es la que uno va creando con amigos que cosecha en el camino. Gente que va ganando la confianza de uno y termina generando lazos tan fuertes como la de la sangre misma. Entonces la amistad y la familia al final terminan resultando distintas palabras para encapsular dos conceptos muy similares, vínculos que calan muy en lo profundo. Uno, el vínculo sanguíneo y estructural y el otro vínculo pura y exclusivamente de confianza.

—¿Cómo fue tu paso por la Casa de la Música, en Villa Mercedes?

—Me sentí muy a gusto porque en esa ciudad grabé uno de los discos más significativos de mi carrera, que fue ‘Reevolución’. No solamente marcó mi carrera, sino que además es un disco recordado por haber dejado su huella en lo que hoy es el mix del folclore con el pop y el rock. Para mí regresar a esa ciudad en la que viví un mes y medio durante la grabación es muy especial y lo va a ser por siempre.

 


Abel continuará la gira » La familia festeja fuerte» el 20 de abril en Mar del Plata.

 

—¿Has podido conocer un poco más San Luis?

—Como turista no tuve la oportunidad de visitar la provincia. No he visitado tanto San Luis con relación a otras provincias, quiero decir que no he venido con tanta asiduidad, eso ha hecho que cada encuentro sea muy emocionante. Los conciertos en cualquier punto de la provincia siempre tienen una carga emotiva especial, distinta. Eso siempre me resulta muy conmovedor.

—¿Cómo te sentís con el lanzamiento de ‘Cien años’, tu nuevo single?

—Estoy feliz. La canción habla del amor a través de los años, pero sobre todo de ese tipo de amor que uno puede sentir por alguien, por algún lugar, o por lo que sea, que se fortalece en los pasajes más sombríos. No habla de que el amor necesita de eso para fortalecerse, si no de ese amor que en lugar de desvanecerse o debilitarse se fortalece tanto como en las épocas de oro. Entonces más allá de los momentos difíciles, no hay que perder de vista al otro y aunque uno tenga que abrazar el dolor del otro, también es parte de lo que lo constituye.

—¿Cómo fue la grabación del videoclip?

—Estoy súper contento porque fue una jornada de trabajo muy interesante pero también de mucho aprendizaje y muy con – movedora. Consideramos que el concepto de video que queríamos desarrollar coincidía mucho la interpretación que nosotros le damos a la canción con el mensaje que Epecuén (N.de la R.: la ciudad bonaerense donde filmó su nuevo clip) brinda sólo con su estética. Es un sitio con una fotografía increíble, con una energía muy conmovedora, en toda su historia. Es un lugar que impone mucho respeto y que fue muy amable al recibirnos.

 


Abel en El Caldén. Este año volverá a presentarse, será el viernes 8.

 

—Y tiene una historia muy interesante…

Sí, y me gusta contárselo a la gente. Hace muchos años Epecuén era un balneario en la provincia de Buenos Aires, los lugareños dicen que llegaron a recibir a un millón de turistas en una temporada muy alta de verano. Competía con la Mar del Plata de los 80. Era un balneario y la laguna, que es de agua salada, de una salinidad altísima, y empezó a ganar terreno. Finalmente, con el paso de los años terminó cubriendo la ciudad entera. Hubo gente evacuada y según tengo entendido pudo hacerlo a tiempo porque no fue una catástrofe de un día para otro. Durante 15 años estuvo la ciudad completa bajo agua, después de mucho tiempo empezó a bajar y hoy toda la vegetación y las estructuras de las casas son restos que en estética e imagen son muy impactantes.

—¿Hay canciones que te emocionan al interpretarlas?

—Todas las canciones que a mí me desafían, entre comillas, como intérprete y como vocalista siempre tienen un gusto especial para mí. Podría hablar de ‘El Antigal’, o de ‘Solo’, ‘Milagro en cruz’, ‘Asuntos pendientes’, incluso ‘No me olvides’, son canciones que me desafían mucho en cada interpretación y también como vocalista, entonces además de que me conmueven, me divierte mucho interpretarlas.

—¿Cómo te cuidás en cuanto a lo vocal y a lo emocional también?

—En cuanto a lo emocional, la respuesta más concreta que puedo dar es intentar estar en contacto con las personas y las cosas que me hacen sentir en mi hogar, en mi zona de seguridad. Sin lugar a dudas es mucho más complejo que eso, como el de todos. Ahora mi cuidado vocal y físico es trabajo, yo vocalizo cada uno de los días, si es un día de concierto por la mañana, antes de los reportajes, antes del concierto y desvocalizo de alguna forma después de los conciertos.

—¿Y con respecto a lo físico?

—El cuidado físico es importante para mí también, entreno mucho para poder llevar adelante las giras de la mejor manera para encontrarme en el mejor estado posible en los conciertos, que para mí además de que son muy exigentes vocalmente, lo son físicamente también.

 


En 2010 lanzó “Reevolución”, grabado en Villa Mercedes y que representó un hito importante en su carrera.

 

—¿Cómo manejás tener un público tan variado en cuanto a edades?

—Me siento muy cómodo y muy afortunado de que sea de esa manera porque me brinda la posibilidad de poder cantar con absoluta libertad. Si yo me parara en una postura seductora, seguramente estaría apuntando a un target en particular, o si me parara en una postura técnica y vocal y artística, seguramente apuntaría a otro target. En cambio subir a un escenario y ver gente de todas las edades me brinda la oportunidad de dedicarme a hacer lo que más me gusta que es cantar.

—Sos uno de los artistas más esperados de los festivales del interior del país…

—Me alegra mucho de que sea así. Los shows en festivales de verano más allá de ser conciertos son un símbolo muy importante para mí y por eso quiero hacerlos cada año. Algunos años de manera muy intensa, como este, que vamos a hacer casi 40 conciertos entre enero y abril sólo de festivales… o como el año pasado que fue un verano bastante más tranquilo para mí porque lo necesitaba de esa manera. De todos modos estuve de gira.

—¿Soñaste con este presente alguna vez?

—Sí y no. Sí, porque yo soñaba con tener la oportunidad de grabar discos y hacer muchos conciertos, me dedico a eso hace 24 años pero no soñaba literalmente lo que hoy experimento. Las sensaciones, las emociones, no tenía idea de que existieran siquiera.

—¿Cómo sigue la agenda de este año?

—Para mí la gira de verano va de enero a abril en Argentina y los meses de mayo y setiembre van a ser de gira promocional por otros países. Junio va a ser de descanso y julio de conciertos en España y algunas ciudades de Europa. Agosto dedicado al disco nuevo, que supongo estará listo para 2020 y también a producir alguna canción nueva que pueda presentar este año, si son más mejor.

—Este año cumplís 24 años de carrera, ¿te ves festejando los 40 años?

—Sí, y mucho más que eso.

Fuente:El diario de la república

Comenta aquí