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Lanzan un programa para elaborar el mapa genético del país

Argentina creará el primer biobanco de referencia genómica nacional de Latinoamérica para conocer y analizar la ascendencia biogenética de la población del país, algo que permitirá aplicar esos conocimientos en  «medicina de precisión«. El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación lanzó este jueves el Programa Nacional de Referencia y Biobanco Genómico de la población argentina (PoblAr), que buscará elaborar un mapa genético del país. «Estoy seguro de que vamos a encontrar muchas cosas nuevas cuando miremos a gran profundidad en diversos puntos del país”, dijo a Página/12 el biólogo Hernán Dopazo, integrante del equipo que el año pasado identificó en la región de Cuyo un componente genético de la ascendencia argentina que hasta ese momento no había sido encontrado.

Además del conocimiento bioantropológico, el PoblAr permitirá recolectar evidencia científica para potenciar la investigación biomédica y el desarrollo de la medicina de precisión, es decir, la realización de diagnósticos, tratamientos y hasta medicamentos específicos en función de las características genéticas de la población.

«La reivindicación de nuestros orígenes diversos, plurinacionales y multiétnicos, y la comprensión de la diversidad genética y cultural serán una herramienta para el desarrollo de una salud pública de precisión accesible a todos y todas», afirmó en la presentación del Programa, Rolando González José, director del Centro Nacional Patagónico del Conicet, quien será el coordinador de PoblAr. Junto a él estuvo el ministro Roberto Salvarezza, que indicó que «este primer paso nos abre la posibilidad de generar conocimiento para diseñar políticas públicas adecuadas en el área de salud«. Además, el ministro recordó que la primera carta de intención para la creación del Programa se firmó en 2014: «La propuesta durmió durante todo el período del Gobierno anterior porque no hubo voluntad política de que avanzara«, remarcó.

González José, bioantropólogo, y Dopazo, especialista en genómica evolutiva y poblacional, también investigador del Conicet, fueron los primeros promotores de la creación del biobanco. En 2014 impulsaron el primer workshop que presentó el PoblAr y desde entonces continuaron trabajando en el marco del proyecto conformado por cerca de 30 científicos y científicas del Conicet, Malbrán y las Universidades de Córdoba, Jujuy y Misiones.

Inmigrantes españoles en el pueblo de Arias, provincia de Córdoba (Foto: AGN).

«Después de empujar siete años tenemos un programa en el que todo lo que tiene que ver con genómica, investigación y muestras de guardado seguro va a estar alojado en un biobanco de población argentina. Los países que han avanzado en genómica y salud tienen un banco de este tipo, sin eso no se puede programar políticas de salud de precisión o investigaciones a largo plazo», explicó ahora Dopazo.

Las posibilidades que se abren con la creación del biobanco se articulan en dos ejes: el bioantropológico y el médico. Por un lado, la secuenciación federal y a gran escala de muestras genéticas de los habitantes de Argentina permitirá conocer las raíces poblacionales, sus cruces y sus mestizajes. Es ni más ni menos que esto lo que descubrieron desde PoblAr en julio de 2020, cuando encontraron en Cuyo un componente genético no registrado en ninguna base de datos mundial.

«A nivel latinoamericano, en 2003 conformamos el Consorcio Candela que permitió estudiar esto en Brasil, Chile, Colombia, Perú y México. Pudimos mapear la frecuencia y distribución de los grupos de origen: el estrato nativo americano es rico y diverso en épocas precolombinas, sobre el que luego se impone la colonización europea y los orígenes africanos que vienen de la mano del esclavismo. Latinoamérica no es la excepción en la historia del mestizaje masivo que produce diversidad», señaló González José durante su presentación.

El bioantropólogo agregó que «en Argentina hay una zona de diversidad inexplorada que refleja nuestra historia de diversidad única». Es hacia esa zona inexplorada de ancestrías que apuntarán los estudios, por lo que Dopazo afirmó estar seguro de que se encontrarán «muchas cosas nuevas cuando miremos a gran profundidad, incluso encontraremos aspectos muy locales y específicos al hacer los muestreos en diferentes puntos del país». Dopazo indicó que, en una primera instancia, se necesitarán entre 300 y 500 de genomas argentinos para consolidar «una buena referencia».

Desde el punto de vista médico, los hallazgos genéticos tendrán impacto en el desarrollo de lo que se conoce como «medicina de precisión«, ya que las decisiones de salud pública pueden mejorar al conocer las características genéticas de la población. Entre otros ejemplos, González José refirió que con los resultados de la investigación del Consorcio Candela en Chile se pudo establecer que «cada 1 por ciento de incremento en ancestría mapuche representa un 3,7 por ciento de incremento en el riesgo de mortalidad por cáncer de vesícula. Esto permite orientar políticas de prevención y de diagnóstico en ese país». «Encontrando biomarcadores diagnósticos en la población podremos transferir esa información al desarrollo de terapias específicas y eventualmente a fármacos«, señaló González José.

El bioantropólogo subrayó que «a la hora de estudiar esa diversidad y que genere impacto en políticas de salud nos encontramos con una desigualdad«. Es que la mayor cantidad de estudios de biogenética poblacional son realizados en los países que tienen capacidad para invertir en ellos, principalmente en la región europea, lo que produce un «sesgo de desigualdad». «Cuando aplicamos esos resultados a países africanos, asiáticos o americanos, la escala de error se amplía. Tenemos poblaciones para las que no hay solución a la hora de abordar dolencias de origen genético», advirtió.

«Toda la medicina de precisión pasa por investigaciones relacionadas con genomas europeos«, coincidió Dopazo. «Somos los primeros en Latinoamérica en tener un biobanco y esto también permitirá relacionarnos de otro modo con el exterior, para que toda la mezcla de ancestrías que existen en el país pueda tener referencia en las investigaciones científicas que se hacen a nivel internacional», concluyó.

Fuente:Página12

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