Medio Ambiente

No es el planeta, es la humanidad

A partir de una primera filtración de parte del 6º Informe en el que trabaja el Grupo II del IPCC, de Impactos del Cambio Climático, ha trascendido a los titulares de diversos medios de comunicación una frase contenida en el mismo: “La vida en la Tierra puede recuperarse de un cambio climático importante evolucionando hacia nuevas especies y creando nuevos ecosistemas. La humanidad no”. Sin duda, llamativa para lo que acostumbramos a conocer de las publicaciones del IPCC, por posiciones que muchos expertos y expertas califican como demasiado cautelosas o conservadoras.

Es también por ello que, informe tras informe, el IPCC tenga quizá que ir situándose en peores escenarios, en peores predicciones o en peores condiciones de evolución de la crisis climática y, por ende, anunciando la necesidad de tomar medidas cada vez más urgentes y drásticas. Cada vez vamos un poco más tarde a todo. La excesiva prudencia del IPCC, revestida de asepsia y objetividad, se diluye en un océano cuando llega la hora de que los y las gobernantes tengan que poner medidas en marcha, restricciones a las emisiones de CO2, tasas ecológicas, desincentivar el vehículo privado y el avión, favorecer el tren convencional eléctrico, reducir el consumo energético y el de todo tipo de materiales, etc.
Y
es que todo esto de la crisis climática va en contra de lo que les enseñaron en la escuela de economía, esa donde sacaron el máster.

Donde se hablaba de crecimiento sostenido y más tarde, como en un truco de prestidigitador, de crecimiento sostenible. Pero crecimiento. 

En esas escuelas de la economía convencional todo lo es por y para el crecimiento, ocultando todo tipo de daños a los derechos y dignidad de las personas, de daños al medioambiente, como la destrucción de biodiversidad, la contaminación de ríos y acuíferos, la destrucción de suelo fértil por esquilmación o contaminación, el deterioro de la salud de las personas… O el propio hecho de inducir un cambio climático global con todas sus derivadas asociadas , que son múltiples y enormes.
Nuevamente hemos de remitirnos al proyecto de investigación LOCOMOTION, financiado por la UE y, en concreto, a sus notas breves de políticas efectivas para una sociedad sostenible y climáticamente neutral:
Nota 1. No hay espacio para el error.
– Llevar a cabo amplias evaluaciones de impacto ambiental para las instalaciones solares y para los planes nacionales y europeos de despliegue de energía solar.
– Poner en práctica una buena supervisión y herramientas de implementación política para evitar los desafíos del uso del suelo asociados con la energía solar y otras formas de “cambio de problemas ambientales”.
Nota 2. Más renovables, menos energía. [Vamos a disponer de menos energía ]
– Reducir la demanda de minerales en bruto mejorando las tasas de reciclaje y la recuperación de materiales al final de su vida útil.
– Realizar evaluaciones de impacto ambiental de minerales necesarios para la infraestructura renovable.
– Promover los principios de la economía circular en el sector de las energías renovables.
– Políticas para impulsar la eficiencia energética y de los recursos.
– Reducir la demanda total de energía fomentando la suficiencia.
Nota 3. Navegando el futuro de los vehículos eléctricos.
– Introducir una prohibición de vuelos de corta distancia en toda la UE.
– Un impuesto al queroseno para los vuelos.
– Políticas para promover el teletrabajo generalizado incluso después de la pandemia.
– Crear zonas sin coches en las áreas centrales de las ciudades.
– Invertir fuertemente en transporte público y coches compartidos.
Nota 4. Evitar las desigualdades del crecimiento verde.
– Expandir y ampliar Mecanismo para una Transición Justa de la UE para garantizar verdaderamente que nadie se queda atrás al incorporar el género y otras dimensiones de la exclusión y la marginación.
– Introducir políticas redistributivas innovadoras como una renta básica universal, semanas laborales más cortas, trabajo compartido, esquemas de garantía de empleo.
Nota 5. Acabar con la captura de carbono.
– El objetivo de la UE de al menos el 55% [de reducción de CO2] debería ser únicamente dedicada a la reducción de emisiones. [Se cuenta con demasiado optimismo con poder utilizar tecnologías de captura y secuestro de carbono, que aun no funcionan más que experimentalmente a escala reducida].
– La captura y secuestro de carbono debe ser un objetivo separado y estar por encima de este mínimo indispensable (55%).
– Desechar los objetivos de emisiones netas y reemplazarlos por objetivos de emisiones absolutas para garantizar que navegamos por un camino verdaderamente sostenible.
Es solo un muestrario de cambios en la buena dirección. Y han sido evaluados a través de estudios y simulaciones, afinando modelos de dinámica de sistemas que ya se venían trabajando desde hace años. Gobernantes que reciben informes detallados, propuestas concretas, simulaciones con gráficos animados, modelos físico-matemáticos completos para evaluar el impacto de las políticas…

A qué esperan ¿A poder atravesar por fin la última fase del duelo? ¿Por qué se aferran a ese mundo que creían infinito, inagotable, ilimitado? ¡Si lo que le enseñaron en aquella escuela de economía, la del máster, es falso!

 

Fuente:Blog del Proyecto Lemu

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