Política

María Eugenia Vidal intenta correr el foco de su rol en la «Gestapo» antisindical

Mientras se reúnen cada vez más evidencias sobre la participación de sus ex funcionarios en un mecanismo para armar causas a sindicalistas, la ex gobernadora bonarense María Eugenia Vidal dedica sus días a hablar de otros temas. Con la consigna «dato mata relato», se dispuso a discutir el endeudamiento de 57 mil millones de dólares tomado por el gobierno de Mauricio Macri. La diputada orgullosamente porteña remarcó que el actual Gobierno «se endeuda a un ritmo más acelerado», aunque –pequeño detalle– no distiguió si hablaba de deuda en dólares o en pesos. También que el camino para salir es el «equilibro de las cuentas públicas», esto es, ajuste.

Vidal intenta dar por cerrado el tema de la «Gestapo», por lo menos en sus apariciones mediáticas, con una entrevista concesiva en la que dijo que había sido una «reunión institucional y de trabajo» y no explicó mucho más del contenido del encuentro en el Bapro, ni de por qué fueron invitadas las autoridades de la AFI, ni por qué se le dio paso a agentes de inteligencia para instalar cámaras el día anterior y retirarlas el posterior. Nada de lo que viene apareciendo en la causa judicial y en la investigación parlamentaria favorece la versión de Vidal. El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que alberga en su gobierno a una de las ex autoridades de la AFI presentes en esa reunión, sostuvo que no había cometido ningún delito y despidió el tema con un lacónico: «Vidal ya explicó todo muy bien».

Quizá por eso ahora Vidal dedica sus días a atacar al Gobierno por distintos flancos desde las redes (donde busca tener mayor presencia con temas de coyuntura): primero fue la inflación, ahora le apuntó al endeudamiento. Es una curiosa estrategia proviniendo de una alianza que, cuando gobernó, dejó una deuda de 45 mil millones de pesos (originalmente iba a ser mayor, pero se cortó el flujo) y que, para tomarla, no pasó por ninguna instancia del Poder Legislativo.

Con profulsión de gráficos y el título «Dato mata relato: hablemos de fondo del Fondo», Vidal buscó discutir que la culpa de la actual negociación con el FMI sea del gobierno de Macri en un hilo de Twitter.

Y reiteró los argumentos que repiten los ex funcionarios de Cambiemos: «El 80 por ciento del préstamo contraído con el fondo se usó para pagar deudas en dólares, tomadas por gobiernos anteriores, otro 13 por ciento para pagar deuda en pesos. La tasa fue la mitad de la del mercado de ese momento», afirmó sobre la decisión de ir al FMI. En su narración, dejó de lado el endeudamiento vía privados que Macri fue tomando en sus dos primeros años de Gobierno.

Sobre la negociación con el FMI, con la que Juntos por el Cambio se negó a colaborar, Vidal dijo: «Hace más de 2 años que el Gobierno sabe cuándo son los vencimientos de deuda con el FMI. Sin embargo, dilataron las negociaciones hasta el último momento, dejándonos a todos con el agua hasta el cuello. Sin un plan, no hay forma de llegar a un acuerdo», aseguró, como si las negociaciones hubieran empezado hace dos días.

Y luego Vidal se mostró en coincidencia con el FMI, que viene planteando un ajuste para la Argentina como receta para que pague la deuda: «El camino para reducir la deuda es mediante el equilibrio de las cuentas públicas, algo que hasta el 2019 se estaba logrando: el déficit primario fue del 0,4 por ciento del PBI. Y en 2021 fue de 3,1 por ciento del PBI». Para llegar a esta conclusión, Vidal debió obviar que –con la excepción de 2017– la economía se achicó todos los años de la gestión de Macri: el PBI cayó los últimos dos años y la pobreza trepó al igual que el desempleo. Lo único que pudo destacar Vidal es que se ejecutó eficazmente un ajuste, aún en medio de la crisis.

«El Gobierno actual se está endeudando más año a año», afirmó Vidal. El Ministerio de Economía, que conduce Martín Guzman, ya había salido a responder a esto y había señalado que se busca confundir adrede deuda en dólares (tomada por Macri) con deuda en pesos.

«El relato se terminó y no va más. Es hora que se hagan cargo. Es hora que dejen de echar culpas afuera y se ocupen de las necesidades de la gente», concluyó Vidal. No es el primer hilo de tweets que presenta con el eslogan «Dato mata relato» (tomado de los discurso de Martín Tetaz), la diputada hizo otro sobre la inflación.

«Argentina está dentro de los 5 países con la mayor inflación del mundo.​ Al igual que la deuda, la inflación es hija del déficit. No hay forma de dejar de endeudarnos o de dejar de generar más inflación si no tenemos un plan económico que nos marque un rumbo serio», sostuvo. Curiosamente, dejó de lado el incumplimiento de las metas autofijadas de inflación durante la gestión de Cambiemos: Macri terminó su último año de gobierno con una inflación del 53,8 por ciento, la mayor desde 1991. Había prometido bajarla a un dígito para ese año. Vidal cuestionó al actual Gobierno por la inflación de 2021, también alta: del 50,9 por ciento. Lo dijo, no obstante, habiendo formado parte de un gobierno que superó esa marca. Nuevamente, la receta que ofreció para resolver la inflación, al igual que con la deuda, fue el ajuste.

Fuente:Página12

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