Economía

Textiles: Los costos de la recuperación

Luciano Galfione es el nuevo presidente de la Fundación ProTejer. En su discurso de asunción, el empresario textil se comprometió a presentar ante el gobierno, un plan de desarrollo sectorial para esa actividad. Página|12 consultó al nuevo presidente de ProTejer por los precios de la industria textil y la situación del empleo en el sector.

En abril, el índice de inflación fue de 6 por ciento. Los precios al consumidor llevan un 58 por ciento de incremento interanual y solo en el primer cuatrimestre del año, acumularon un alza de 23,1 por ciento. Llamativo fue el número de las prendas de vestir y calzado, que aumentó un 9,9 por ciento mensual en abril, 29 por ciento en los primeros cuatro meses del año y acumula un incremento del 73,4 por ciento en los últimos doce meses. En el ùltimo mes y en el acumulado de doce meses, el rubro fue el que más aumentó entre todos los que mide el Indec. En el cuatrimestre, sólo lo supera Educación.

Aumentos en el sector

El presidente de ProTejer y la CIFIMA (Cámara de las Industrias de Fibras Manufacturadas y Afines) explicó que, para entender el aumento de la indumentaria, es necesario enmarcarlo en un contexto de inflación estructural con un fuerte componente inercial. Y problematizó el aumento de precios internacionales de fibras textiles que tocaron variaciones y niveles récords.

“El algodón, por ejemplo (cuyo precio se cotiza en los mercados internacionales), aumentó un 146 por ciento en dólares en comparación con la prepandemia. A esto se le suma un efecto tipo de cambio y los fletes internacionales. Para tomar dimensión, un contenedor pre-pandemia costaba 2 mil dólares y llegó a un pico de 18 mil”, explica Galfione.

“En las estadísticas se ve con cierta claridad el desacople en los precios mayoristas explicado por los problemas en el eslabón de la confección: IPIM (precios mayoristas) acumula en el primer cuatrimestre un aumento del 33,3 por ciento para ropa mientras que para textiles (hilados, tejidos) fue de 22,1 por ciento, similar al promedio general”

Galfione explicó que el mercado se compone de ropa con precio bajo, medio y caro; y que depende del canal de comercializacion el peso de los costos no industriales. «Los costos industriales no superan el 10 por ciento del precio de una prenda de marca premium en vidriera. Los costos de alquiler en shoppings, de financiamiento/bancarios, de logística y de marketing y publicidad en este tipo de prendas han empujado a los precios de vidriera»

Y agrega que «son este tipo de prendas las que tienen una gran incidencia sobre el IPC por su metodología de medición. Además, este tipo de establecimientos comerciales tienen más componente importado en su oferta. Y las importaciones están aumentando. Las estadísticas muestran que el 2021 fue un récord de la última década de importaciones textiles (materia prima, hilado, tejidos, prendas y confecciones). Solo de ropa se importaron un 50 por ciento más toneladas en el 1º cuatrimestre de 2022 en relación con el mismo cuatrimestre del año anterior. «

Por último, remarcó que el sector se encuentra en crisis desde hace cinco años, con “precios de indumentaria aumentando por debajo de la inflación promedio (diciembre 2016 a abril de 2021), años de crisis, y rentabilidad negativa que llevó al cierre de establecimientos productivos (solo registrados, cerraron más de 1200 establecimientos)”.

Creación de empleo

Con respecto al empleo, Galfione resaltó que “el segmento textil de la cadena ya ha creado 3 mil puestos de trabajo desde 2019. Las inversiones récord que se hicieron comienzan a estar operativas y se van a traducir en más empleo. No obstante, la confección es el segmento más débil. Si bien está incrementando su producción, el nivel de empleo recién ha alcanzado niveles de 2019”.

“Es clave avanzar hacia el crecimiento y fortalecimiento del eslabón de la confección. Faltan talleres y también mano de obra capacitada y en este marco, desde la Fundación estamos fomentando la creación de escuelas de capacitación como las que se están llevando adelante en La Rioja y Catamarca, también en articulación con Municipios como San Martín y 3 de Febrero”, aseguró Galfione.

A modo de conclusión, el presidente de Pro Tejer mencionó la importancia de «lograr sostener en el tiempo una estrategia de desarrollo que le permita al sector desplegar todo su potencial: generación de valor argentino, empleo federal, aumentar las exportaciones de productos de alto valor, continuar con las inversiones y llegar a todas las empresas textiles con las tecnologías de la industria 4.0”.

Fuente:Página12

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