Política

Cómo se gestó el desembarco de Sergio Massa en el Ministerio de Economía

Sergio Massa finalmente desembarcó en el Gabinete como nuevo superministro de Economía en un intento consensuado entre todas las patas del oficialismo por recomponer el gobierno del Frente de Todos y darle mayor fortaleza a la administración de Alberto Fernández. En un momento delicado en el plano político, social y económico, el ingreso del extitular de la Cámara de Diputados generó un cimbronazo en toda la estructura gubernamental con la renuncia de varias figuras centrales de la gestión. El tigrense será el responsable del área económica que absorbió bajo su órbita los ministerios de Desarrollo Productivo y Agricultura, Ganadería y Pesca, incluyendo además las relaciones con los organismos internacionales, bilaterales y multilaterales de crédito. Massa informó que el próximo lunes comenzará a designar a los funcionarios que lo acompañarán en su gestión.

Luego de que la portavoz del gobierno, Gabriela Cerruti, suspendió la conferencia de prensa que estaba prevista para las cinco de la tarde en casa de gobierno, la vocería de presidencia comenzó a emitir diversos comunicados con las modificaciones que iban consensuando en tiempo real el Presidente, la secretaria legal y técnica, Vilma Ibarra; el secretario general de presidencia, Julio Vitobello; el jefe de asesores Juan Manuel Olmos; el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández y la vocera. En ellos se consignó que la exministra de Economía, Silvina Batakis, será la nueva presidenta del Banco Nación, en lugar de Eduardo Hecker; el exministro de Desarrollo Productivo, Daniel Scioli, volverá a ser embajador en Brasil y Julián Domínguez también renunció a su puesto en Agricultura y aún no se conoce su destino.

Otro cambio se dio en la secretaría de Relaciones Estratégicas: Gustavo Beliz abandonó el gobierno por estar en desacuerdo con la incorporación de Massa al gabinete y en su lugar ingresará la extitular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, que, sin embargo, no tendrá bajo su poder la relación con los organismos internacionales de crédito. En reemplazo de ella, asumirá como titular de AFIP el contador Carlos Castagneto, actual director general de Recursos de Seguridad Social del organismo.

La jornada intensa comenzó temprano con una reunión privada entre el Presidente y Massa en la Quinta de Olivos. Ese encuentro se dio tras días de rumores que confirmaban el ingreso del tigrense al gabinete, aunque aún no se sabía el destino y se especulaba entre la jefatura de gabinete o lo que finalmente ocurrió. Allí, el mandatario y el extitular de la Cámara de Diputados terminaron de consignar los pasos a seguir para su ingreso al Ejecutivo y tras la reunión Fernández se dirigió a Casa Rosada y Massa fue al Congreso. Allí se habría reunido con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el Senado, aunque desde ambas terminales no lo confirman. El contenido de ese encuentro también se mantuvo en extremo hermetismo, pero sus resultados se verán reflejados en las nuevas designaciones del área económica que hará Massa el lunes.

Mientras tanto, a las 12 del mediodía la entonces ministra de Economía, Silvina Batakis, arribó a Casa Rosada, tras aterrizar de Estados Unidos luego de su gira oficial en la que había ido a presentarle al FMI y a la titular del organismo, Kristalina Georgieva, el plan económico del gobierno. Estuvo con Fernández dos horas, ella le puso a disposición su renuncia y luego de eso abandonó Casa Rosada a las 13.55. Antes había estado reunida con su equipo en el palacio de Hacienda.

Cerca de las 14.30 el exsecretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, abandonó la casa de Gobierno por el salón de los Bustos en soledad. Minutos después se conoció que había presentado su renuncia. Según supo este diario, hubo entre el Presidente y Beliz una discusión subida de tono porque el exsecretario no estaba de acuerdo con el ingreso de Massa al gabinete, ni con las condiciones que este pedía, como la de incorporar bajo su ala las relaciones con los organismos internacionales, bilaterales y multilaterales de crédito. Sin embargo, aclaran que Beliz hacía tiempo quería abandonar el Gobierno y que este habría sido el determinante. Su renuncia, que fue calificada como «indeclinable», fue presentada ante la secretaría Legal y Técnica que conduce Vilma Ibarra. La carta fue escueta y escrita a mano. Al finalizar la misma le deseó al gobierno «que dios lo guarde».

A las 15, luego de oficializarse la renuncia de Beliz, ingresó por el Salón de los Bustos el exministro de Desarrollo Productivo y tras reunirse con Vitobello, tuvo una reunión de aproximadamente una hora con Fernández donde el mandatario le contó la idea del superministerio, pero no le aclaró que su cartera iba a quedar absorbida. Ambos quedaron en seguir hablando, pero luego de eso Scioli tuvo charlas telefónicas con otros funcionarios cercanos a Fernández y de allí surgió posibilidad de volver a la embajada en Brasil. Su pliego deberá volver a ser enviado al Congreso porque, por más que aún no tenía reemplazo, la renuncia ya había sido presentada. Estuvo en el ministerio tan solo 44 días y había ingresado en reemplazo de Matías Kulfas, luego del escándalo que provocó su salida del gobierno. Batakis, en tanto, estuvo 25 días frente a la gestión de Economía.

«Es lo que el Presidente quería. El ministerio no es un ‘super’ ministerio, es el ministerio de Economía. Anteriormente todos los segmentos de producción formaban parte del ministerio de Economía y ahora volvió a ser así», dijo Aníbal Fernández, que estuvo hasta última hora con el Presidente en Casa Rosada. Sobre la vuelta de Scioli a Brasil opinó que «en las charlas que habrá tenido con el presidente él habrá sabido comprender el gesto que le pidió para profundizar políticas que tienen el objetivo de mejorar la performance del gobierno». Además, aclaró que «no hay un rumbo que corregir, sino que hay que profundizar políticas que tienen que ser mucho más contundentes».

Otro de los funcionarios que sigue formando parte del gabinete, el Canciller Santiago Cafiero, también se pronunció al respecto y escribió que «la incorporación de Sergio Massa al gabinete del Presidente fortalece al gobierno y al vínculo que une al FdT con las preocupaciones de los argentinos y las argentinas. El país necesita de la responsabilidad y el compromiso de todos». El Jefe de Gabinete, Juan Manzur y el ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro, no expresaron comentarios y estuvieron toda la tarde en la provincia de Tucumán. Los tres habían sido mencionados en los rumores previos como algunos de los candidatos a ser cambiados dentro del gabinete, cosa que finalmente no ocurrió.

La CGT también se pronunció a favor del ingreso de Massa al indicar que «acompañamos el sentido positivo de los cambios en el gabinete. Hemos manifestado reiteradamente nuestra preocupación en relación a la inflación creciente que erosiona de manera permanente el poder de compra de los salarios, las jubilaciones y los planes sociales. En este sentido conocemos y confiamos plenamente en la orientación productivista y de desarrollo industrial que dará el compañero Sergio Massa a la economía argentina«.

Antes de que se conozca la noticia oficial de la incorporación de Massa –y a modo de ejercer presión– varios de los gobernadores que el miércoles estuvieron reunidos con Fernández habían pedido el ingreso del tigrense con mensajes en las redes sociales. Ese fue el caso del gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet; del de Chubut, Mariano Arcioni, de Salta, Gustavo Saenz y de Santa Fe, Omar Perotti. También se habían pronunciado a favor las diferentes figuras del Frente Renovador, como el diputado Daniel Arroyo y el presidente de Arsat, Matías Tombolini, que se sumaban al pedido que el día anterior hicieron, entre otros, el secretario general de la CTA, Hugo Yasky y el jefe de gabinete bonaerense, Martín Insaurralde.

El reemplazo de Massa en la Cámara de Diputados aún no está resuelto, según explicó el comunicado oficial que lanzó presidencia «el nuevo ministerio estará a cargo de Sergio Massa, a partir de que se resuelva su alejamiento de su banca». Uno de los nombres que suenan para reemplazarlo en la titularidad de la Cámara es el de la diputada del mismo espacio político, Cecilia Moreau. 

Funete:Página12

Comenta aquí