Política

Máximo Kirchner reclamó «ampliar la mesa» del Frente de Todos

«Los problemas de Argentina son muy grandes para una mesa tan chica», dijo el diputado nacional sobre la toma de decisiones de la coalición oficialista. Dio una lista de quiénes deberían integrar esa mesa, entre ellos la vicepresidenta Cristina Kirchner y el ministro Sergio Massa. Las críticas al acuerdo con el FMI.

El diputado nacional y titular del Partido Justicialista bonaerense Máximo Kirchner volvió a marcar sus diferencias con el acuerco alcanzado con el FMI al señalar que se trató de «un préstamo político y tenía que tener una resolución política». Máximo apuntó contra el expresidente Mauricio Macri al indicar que, a pesar del préstamo y el apoyo del sector mediático y el Poder Judicial, perdió la elección de 2019, pero también mantuvo las autocríticas al funcionamiento del Frente de Todos. «La bicicleta constante me terminó alejando. Los problemas de Argentina son muy grandes para una mesa tan chica», sostuvo. 

«Tienen que haber un espacio donde debatir las cosas del Frente de Todos»

El presidente del PJ bonaerense, en una entrevista en el «Método Rebord», repasó su alejamiento de la presidencia del bloque de Diputados del Frente de Todos tras la votación del acuerdo con el FMI e indicó que aún persisten los problemas de comunicación hacia el interior de la coalición de gobierno. «Tenemos que ampliar la mesa y tiene que haber mucho más discusión», insistió Máximo.

En ese punto, el legislador nacional indicó algunos nombres de los que él entiende deberían estar en esa mesa amplia de la coalición: la vicepresidenta Cristina Kirchner, el ministro de economía, Sergio Massa; el triunviro de la CGT Héctor Daer, el ministro del Interior, Eduardo «Wado» De Pedro; el secretario de Economía social y líder del Movimieto Evita, Emilio Pérsico; y gobernadores e intendentes del peronismo.

«Yo no quiero estar, ya pasó. Hay gente que, en esta coyuntura, lo puede hacer mejor», sostuvo respecto de su rol que lo ubicó en las recorridas territoriales. Pero insitió con que debe «haber un lugar en el que se tienen que debatir las cosas. Hay muchos elementos, hay intendentes que gestionan muy bien, que conocen y saben lo que se trata. Tenemos un recurso de dirgientes que puede rendir mucho más de lo que rinde hoy», confió Kirchner.

Respecto de las versiones sobre la relación entre la vicepresidenta y el presidente Alberto Fernández, Máximo indicó: «Obviamente que las discusiones toman algún cariz complejo y Cristina es brava. Y encima es mina. Imaginate para algunos hombres, se ponen muy inestables ante eso. Alberto la conoce hace mucho tiempo, no se puede sorprender».

«Macri fue a pedir 44 mil palos para ganar una elección»

El dirigente del PJ y La Cámpora también aprovechó el debate entorno a la deuda con el FMI para recordar el papel que tuvo el expresidente Mauricio Macri y recordó: «El señor fue a pedir 44 mil palos para ganar una elección, que aparte la perdió. Todo el Poder Judicial a favor, el sector mediático a favor, hacían inteligencia, te escuchaban. Y perdió la elección». 

En ese tono, Máximo señaló que desde Juntos por el Cambio siempre se exigió «autocrítica» hacia el kirchnerismo, pero desde 2019 no la practican para revisar su gestión de gobierno. «Reclamaba autocrítica pero hasta ahora no lo escuché decir nada», apuntó. 

En cuanto al acuerdo alcanzado con el FMI por el exministro de Economía Martín Guzmán, el diputado sostuvo sus diferencias –que lo llevaron a votar en contra en la Cámara de Diputados y renunciar a la presidencia del bloque– y aseguró: «Fue un préstamo político, tenía que tener una resolución política».

«Se dijo que se había solucionado un problema. Es verdad que la debilidad argentina hacía que el poder económico hubiera decidido avanzar, hacer un golpe de mercado, una corrida. Si entendés que esa posibilidad existe, contale a la sociedad por qué», evaluó sobre la decisión tomada por el Gobierno y revisó: «Son errores nuestros de no saber comunicar algunas cosas».

 

El debate sobre participación del Estado y sector privado

 

De cara a la campaña de las elecciones 2023, Máximo repasó uno de los ejes que la oposición y los medios de comunicación de mayor alcance utilizan para atacar las políticas públicas del kirchnerismo. «Dicen que estamos en contra del sector privado o de la propiedad privada. ¿Están hablando en serio? Alguien que hizo una política como Procrear no puede estar en contra de la propiedad privada«, replicó.

Y apuntó respecto de las tres gestiones de gobierno del kirchnernismo: «La mayor cantidad de Pymes creadas fue entre 2003 y 2015». Por otro lado, el diputado recordó que YPF se estatizó, pero que su conformación se mantuvo en un 51% para el Estado y el 49% para inversores privados. «Hay que articular esa convivencia. El Estado regula las tentaciones de los privados y viceversa», planteó su posición el titular del PJ bonaerense.

«Quizás los sectores del poder económico se refieren a la propiedad privada como quedarse todo ellos, no a la propiedad del común de la gente», marcó la diferencias con las exigencias de establishment y comparó la política de viviendas de programas como el Procrear con las llevadas adelantas por la gestión de Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad: «¿Cuál es la política habitacional? Ahí hay que dar la discusión».

«La recuperación de YPF, Aerolíneas Argentinas, Anses, es una reivindicación histórica de quienes fuimos jóvenes hace un tiempo. Cuestiones que estas generaciones deberan calibrar y entender que nadie les va a regalar nada», revindicó Kirchner y consideró que el debate es central «en un mundo que tiende a concentrar el ingreso y cada vez las herramientas ciudadanas necesitan mayor participación para tratar de establecer un límite a las tentaciones que tiene el poder económico».

«Hoy están sin límite, pueden manejar una Corte Suprema, están cebados, no termina bien», advirtió.

El rol de la militancia

En la entrevista, Máximo se ubicó en un lugar por fuera de la mesa de debate del Frente de Todos, dijo estar más dispuesto a debatir a nivel territorial sobre la dirección de las políticas públicas y reflexionó: «El intento es transformar algunas cosas, la política como espectáculo no es buena. Te aleja de los debates que hay que tener».

En ese sentido, habló de la situación actual de la militancia en La Cámpora y señaló que se está dando un «trasvasamiento que se va dando naturalmente», en el que toman protagonismo jóvenes que «empezaron su militancia en la organización, no como nosotros que venimos de experiencias previas». «Tienen que hacerse cargo de esas cosas, tienen que interpretar las demandas de sus generaciones», convocó.

Máximo reconoció a quienes integran La Cámpora porque son «pibes y pibas que se bancan militar en una organización híper estigmatizada, con alegría y orgullo». «Les toca, como en Bahía Blanca, que ponen una bomba en la unidad básica y nadie dice nada, los medios que no dicen nada o dan a entender que es casi merecido», resaltó.

En cuanto a las críticas a la clase dirigente, el titular del PJ bonaerense consideró que «hay una exigencia muchas veces desde los poderes que los militantes tienen que ser perfectos, y las personas somos imperfectas. Se le quiere instalar eso a la sociedad y eso genera mucha frustración respecto de sus dirigentes, porque empieza a deshumanizarlos».

Riquelme contra el macrismo

El titular del PJ bonaerense asistió a la entrevista con una campera de Racing y permitió abrir la charla hacia lo deportivo. «Lo festejé cuando ví cómo se enojaron», bromeó Máximo respecto de la «Copa de Campeones» que el club de Avellaneda le ganó a Boca, a pesar de que el «xeneize» ganó los dos torneos del año.

Más allá de las bromas futbolísticas, Kirchner destacó el rol de Juan Román Riquelme al frente del fútbol profesional en Boca Juniors. «Me gustó que le haya ido bien después de todo lo que lo maltrató la prensa. Se le plantó a Macri y a todos. Como hizo (Carlos) Bianchi en su momento», celebró el diputado como reflejo del econo de los medios masivos de comunicación con el kirchnerismo.

Además, el diputado destacó que «Riquelme cree en los clubes como sociedad civiles, no como sociedad anónima«, un debate que Macri llevó a Boca desde su gestión como presidente del club de La Ribera y en el que encontró oposición de algunas figuras populares del club. «Había más debate en Boca que en el PRO», se rió el presidente del PJ bonaerense.

Y volvió a destacar el trabajo de Riquelme como parte de una reconstrucción de lo «identitario». «Es fundamental para cualquier proceso, político, deportivo, de cualquier índole», sostuvo.

Fuente:Pagina12

Comenta aquí